La ley de la atraccion en el mundo del pensamiento
La ley de la atraccion en el mundo del pensamiento El estado mental conocido como «criticón» es otra emoción que engorda con el ejercicio. Primero se encuentra una falta en tal cosa, luego en esa otra, y finalmente en todo. La persona se convierte en una «gruñona» crónica, una pesadez para amigos y familiares, y alguien que los extraños prefieren evitar. Las mujeres pueden llegar a convertirse en grandes gruñonas, pero no porque los hombres sean mejores, sino porque sencillamente un hombre gruñón puede deshacerse del hábito gracias a otros hombres, que no le aguantarán la tontería. Se da cuenta de que no hace más que empeorar su situación y se sacude el hábito, mientras que una mujer tiene más oportunidades de recrearse en él. Porque este continuo gruñir no es más que una cuestión de costumbre. Nace y se desarrolla a partir de una pequeña semilla, y cada vez que uno se recrea en él, echa otra raíz, rama o zarcillo, afianzándose cada vez más en quien le ha proporcionado terreno para crecer.
La envidia, la falta de generosidad o las habladurías son hábitos de este tipo. Las semillas están latentes en el interior de todos los seres humanos, y sólo necesitan un buen terreno y un poco de riego para cobrar vigor y fortaleza.