Meditaciones
Meditaciones 15. Poco es lo que te queda. Vive como en un monte, pues nada importa el allí o aquí, caso de que por todas partes viva uno en el mundo como en su ciudad. Vean, estudien los hombres a un hombre que vive de verdad en consonancia con la naturaleza. Si no te soportan, que te maten. Porque mejor es morir que vivir así.
16. No sigas discutiendo ya acerca de qué tipo de cualidades debe reunir el hombre bueno, sino trata de serlo.
17. Imagínate sin cesar la eternidad en su conjunto y la sustancia, y que todas las cosas en particular son, respecto a la sustancia, como un grano de higo, y, respecto al tiempo, como un giro de trépano.
18. Detente en cada una de las cosas que existen, y concíbela ya en estado de disolución y transformación, y cómo evoluciona a la putrefacción o dispersión, o bien piensa que cada cosa ha nacido para morir.
19. ¡Cómo son cuando comen, duermen, copulan, evacúan, y en lo demás! Luego, ¡cómo son cuando se muestran altivos y orgullosos, o cuando se enfadan y, basándose en su superioridad, humillan! Poco ha eran esclavos de cuántos y por qué cosas. Y dentro de poco se encontrarán en circunstancias parecidas.
20. Conviene a cada uno lo que le aporta la naturaleza del conjunto universal, y conviene precisamente en el momento en que aquélla lo aporta.