Amor y amistad
Amor y amistad —Conozco el motivo de su visita, sir Edward. Viene aquí con el bajo deseo de reprocharme el enlace indisoluble que he llevado a cabo con mi Laura sin su consentimiento. Pero sepa usted, sir, que me vanaglorio de este acto y que me jacto sobremanera de haber causado la insatisfacción de mi padre.
Dicho esto, tomó mi mano y, mientras sir Edward, Philippa y Augusta se quedaban sin duda reflexionando con admiración sobre la intrepidez del valor de mi esposo, este me condujo de la salita al coche de su padre, que seguía detenido ante la puerta y en el cual nos pusimos inmediatamente a salvo de la persecución de sir Edward.
En un principio, los postillones habían recibido órdenes de tomar la carretera de Londres. Después de reflexionar un poco sobre el asunto, les ordenamos que nos condujeran a M…, donde estaba la morada del amigo más íntimo de Edward y que se encontraba a solo unas millas de distancia.