Amor y amistad
Amor y amistad Tengo un familiar en Escocia —me dijo Sophia al abandonar Londres— que, estoy segura, no dudará en recibirme.
—¿Le digo entonces al mozo que nos lleve all� —dije yo.
Aunque, después de pensarlo mejor, añadÃ:
—¡Ay, quizá sea un viaje demasiado largo para los caballos!
No queriendo, sin embargo, actuar movida por mi inadecuado conocimiento de la fuerza y las cualidades de los caballos, consulté con el cochero, quien se mostró completamente de acuerdo conmigo sobre el particular. Decidimos, por tanto, cambiar de caballos en la siguiente ciudad y hacer rápidos relevos durante el resto del viaje.