Amor y amistad
Amor y amistad Louisa era una persona astuta y de mal genio, pero había aprendido a esconder su verdadero carácter bajo una aparente dulzura, instruida por un padre demasiado consciente de que el matrimonio era la única oportunidad que su hija tenía de no morir de hambre, y convencido de que, dotada de tan extraordinaria cantidad de encantos personales, unidos a unos buenos modales y a una personalidad cautivadora, tenía muchas posibilidades de agradar a algún joven rico al que no le importara casarse con una muchacha sin un chelín en el bolsillo.
Louisa comprendió perfectamente los planes de su padre y se mostró decidida a llevarlos a cabo con el mayor celo. Gracias a una enorme perseverancia y aplicación, terminó por ocultar su natural carácter bajo una máscara de inocencia y dulzura que todo aquel que la trataba con asiduidad creía verdaderas. Esa era la Louisa que el desventurado Lesley conoció en la mansión de los Drummond. Su corazón, que (haciendo uso de tu metáfora favorita) era tan dulce, tierno y delicado como un pastel glaseado, no pudo resistir sus encantos. En pocos días se enredaba en los lazos del amor, poco después se había enredado por completo y en menos de un mes se había casado con ella.