Amor y amistad
Amor y amistad Mis lectores imaginarán quizá que después de un fracaso semejante no podÃa subsistir la menor relación entre los Johnson y Lady Williams, pero en eso se equivocarán, porque esta dama era demasiado inteligente para enfadarse por una conducta que no podÃa dejar de ver como consecuencia natural de la ebriedad, y Alice sentÃa un respeto demasiado sincero por Lady Williams y una inclinación demasiado grande por su clarete para no hacer todas las concesiones que estuvieran en su mano.
Unos dÃas después de su reconciliación, Lady Williams llamó a la señorita Johnson para proponerle un paseo por un bosque de limoneros que se extendÃa desde la pocilga de la dama hasta los abrevaderos de caballos de Charles Adams. Alice era muy consciente de la amabilidad de Lady Williams al proponerle un paseo como aquel y se sentÃa demasiado feliz con la perspectiva de ver al final de este paseo uno de los abrevaderos de caballos de Charles para no aceptar la invitación con visible contento. No habÃan caminado mucho cuando la reflexión sobre la felicidad que le aguardaba se vio interrumpida por estas palabras de Lady Williams.
—Me he abstenido hasta ahora de continuar con la historia de mi vida, mi querida Alicia, porque no deseaba traerle a la memoria una escena que (ya que parece producirle más rechazo que crédito) creà mejor olvidar que recordar.
