Amor y amistad
Amor y amistad Como muchas heroínas antes que ella, Catharine tuvo la desgracia de perder a sus padres cuando era muy joven y de ser educada bajo la tutela de una tía soltera que, mientras ella la amaba tiernamente, dirigía su conducta con una severidad tan implacable que mucha gente —Catharine entre esta— no sabía muy bien si la amaba o no. A causa de aquel celo exagerado se veía a menudo privada de cosas agradables; por ejemplo, obligada a renunciar a un baile porque un oficial determinado estaría allí, o a bailar con una persona del gusto de su tía en vez de con alguien de su propia elección. Pero tenía buen carácter por naturaleza, no se deprimía fácilmente, y poseía un caudal de alegría y buen humor de esos que solo se agotan por una causa muy grave.