Amor y amistad
Amor y amistad Como Catharine deseaba obtener cualquier tipo de información sobre los miembros de la familia Halifax, y como pensó que la señorita Stanley debÃa conocerla —ya que daba la impresión de conocer a todas las familias importantes—, aprovechó que un dÃa Camilla se dedicaba a enumerar a todas las personas de abolengo que su madre visitaba para preguntarle si Lady Halifax se encontraba entre ellas.
—¡Oh, gracias por recordármela! Es una de las mujeres más dulces del mundo y una de nuestras relaciones más Ãntimas. Creo que no hay un solo dÃa, de los seis meses que pasamos en la ciudad, en el curso del cual no nos veamos. Y me escribo con todas las niñas.
—¿Es una familia agradable? —dijo Kitty—. Realmente debe de serlo, para que los vea con tanta frecuencia. Me imagino que si no, no tendrÃan mucho de que hablar.
—¡Oh, querida, nada de eso! —dijo la señorita Stanley—. Algunas veces no nos hablamos en un mes entero. A lo mejor no nos encontramos más que en público, y ya sabe cómo son esas cosas, a veces se está demasiado lejos. Pero, en esas ocasiones, siempre nos saludamos con la cabeza y nos sonreÃmos.
—SÃ, que es más o menos lo mismo. Pero lo que querÃa preguntarle es si alguna vez ha visto a la señorita Wynne con ellos.