Amor y amistad
Amor y amistad Ante este melancólico recital, los bellos ojos de Lady Williams se encontraban arrasados en lágrimas y Alice no pudo evitar la siguiente exclamación:
—¡Oh, qué crueldad la de Charles, que rompe los corazones y las piernas de todas las que le quieren bien!
Lady Williams, entonces, la interrumpió y observó que la pierna de la joven dama debÃa ser atendida sin la menor dilación. Tras examinar la fractura, se puso manos a la obra inmediatamente y llevó a cabo la operación con gran habilidad, algo de todo punto maravilloso teniendo en cuenta que nunca antes habÃa hecho nada semejante. Entonces Lucy se levantó del suelo y, dándose cuenta de que podÃa caminar con una enorme facilidad, las acompañó hasta la casa de Lady Williams a petición particular de la dama.
La perfecta figura, el bello rostro y las elegantes maneras de Lucy ganaron de tal modo el afecto de Alice que cuando se separaron, lo que no sucedió hasta después de la cena, le aseguró que después de su padre, hermano, tÃos, tÃas, primos y otros parientes, Lady Williams, Charles Adams y media docena de amigos particulares, la amaba casi más que a cualquier otra persona en el mundo.
