Amor y amistad
Amor y amistad La noticia de su llegada, que se extendió rápidamente por toda la región, hizo que en el curso de pocos dÃas recibieran visitas de felicitación de todas las familias de la zona.
Entre los últimos, se encontraban los habitantes de Willmot Lodge, una hermosa villa no muy distante de Marlhurst. El señor Willmot era el representante de una familia muy antigua y, además de los bienes de su padre, poseÃa buena parte de las acciones de una mina de plomo y un billete de loterÃa. Su esposa era una mujer agradable. Sus hijos eran tantos que no podemos describirlos aquà uno a uno; baste decir que, en general, tenÃan inclinación por la virtud y no eran dados a la maldad. Siendo la familia demasiado numerosa para ir de visita a un tiempo, los padres llevaban a nueve hijos en cada una, de forma alternativa.
Cuando el coche se detuvo a la puerta de sir Godfrey, los corazones de las señoritas Marlow comenzaron a latir intensamente ante la enorme expectación que en ellas despertaba la idea de volver a ver a una familia que tanto querÃan. Emma, la más joven (que estaba particularmente interesada en su llegada, dado su afecto por el hijo mayor) permaneció en la ventana de su vestidor, con la nerviosa esperanza de ver descender del carruaje al joven Edgard.
