Emma
Emma —Lamento que todavÃa hayan dudas en este caso —replicó Emma—; pero estoy dispuesta a ponerme a su lado, señor Weston. Si usted opina que vendrá, yo seré de su misma opinión; porque usted conoce Enscombe.
—SÃ… bien puedo decir que lo conozco; aunque en mi vida haya estado allÃ… ¡Es una mujer extraña! Pero yo nunca me permito hablar mal de ella por consideración a Frank; porque sé que ella le quiere de veras. Yo solÃa pensar que no era capaz de querer a nadie excepto a sà misma; pero siempre ha sido muy afectuosa con él (a su modo… consintiéndole pequeños antojos y caprichos, y queriendo que todo salga de acuerdo con su voluntad). Y a mi entender dice mucho en favor de él haber despertado un afecto asÃ; porque, aunque eso yo no lo dirÃa a nadie más, la verdad es que para el resto de la gente esa mujer tiene un corazón más duro que la piedra; y un carácter endiablado.
Emma estaba tan interesada por aquel tema que volvió a abordarlo, esta vez con la señora Weston, cuando al cabo de poco volvieron a trasladarse a la sala de estar; le deseó que pudiera tener esta ilusión… aun reconociendo que comprendÃa que la primera entrevista deberÃa ser más bien violenta… La señora Weston estuvo de acuerdo con ella; pero añadió que aceptarÃa con gusto la violencia que pudiese haber en esta primera entrevista con tal de poder tener la seguridad de que serÃa cuando se habÃa anunciado…