Emma
Emma Emma decidió por fin informar a Harriet de lo ocurrido. Según sus noticias ya casi se habÃa recuperado del todo de su resfriado, y era preferible que tuviera el mayor tiempo posible para rehacerse de su otro mal antes de que regresara el señor Elton. Asà pues, al dÃa siguiente se dirigió a casa de la señora Goddard para tener aquella penosa y necesaria explicación; era forzoso que fuera un momento difÃcil… TenÃa que destruir todas las esperanzas que ella misma habÃa estado alimentando con tanto afán… mostrarse en el ingrato papel de la que habÃa sido preferida… y reconocer que se habÃa equivocado totalmente y que todas sus ideas sobre aquella cuestión habÃan sido erróneas, como todas sus observaciones, todas sus convicciones, todos los augurios que ella habÃa hecho durante las últimas seis semanas.
La confesión renovó por completo en Emma el sonrojo de unos dÃas atrás… y al ver las lágrimas de Harriet pensó que aquello nunca podrÃa perdonárselo.
Harriet aceptó la realidad con mucho temple… sin hacer ningún reproche a nadie… y demostrando en todos los detalles un candor y una modestia que en aquellos momentos tenÃan un gran valor ante los ojos de su amiga.