Emma
Emma —No, estoy segura de que no —replicó la señora Elton con una sonrisa muy complacida—, el único condado del que lo he oÃdo decir es el de Surry.
Emma no supo qué contestar.
—Mis hermanos nos han prometido hacernos una visita esta primavera o el próximo verano a lo más tardar —prosiguió la señora Elton—, y aprovecharemos la ocasión para hacer excursiones. Estoy segura de que mientras estén con nosotros haremos muchas excursiones. Desde luego traerán su landó en el que caben perfectamente cuatro personas; y por lo tanto, no necesita usted que le haga ningún elogio de nuestro coche, para que se haga cargo de que podremos visitar los lugares más pintorescos de la comarca con toda comodidad. No creo probable que vengan en su silla de posta, no suelen usarla en esta época del año. La verdad es que si cuando tengan que venir hace ya buen tiempo yo les recomendaré que traigan el landó; será mucho mejor, cuando se visita una comarca tan bella como ésta, ¿sabe usted, señorita Woodhouse?, como es natural uno desea que los forasteros conozcan el mayor número posible de cosas; y el señor Suckling es muy aficionado a ese tipo de recorridos. El verano pasado recorrimos dos veces el Kings Weston de este modo; fue un viaje delicioso; por cierto, era la primera vez que utilizaban el landó. Supongo, señorita Woodhouse, que todos los veranos hacen ustedes muchas excursiones de esta clase, ¿no?