Emma
Emma —¡Es tan extraordinariamente parecido a Maple Grove! Y no sólo la casa… Le aseguro que por lo que he podido ver, las tierras que la rodean son también asombrosamente semejantes. En Maple Grove los laureles crecen con tanta profusión como aquÃ, y están distribuidos casi del mismo modo… Exactamente en mitad del césped; y me ha parecido ver también un magnÃfico árbol muy corpulento que tenÃa un banco alrededor, y que me ha hecho pensar a otro idéntico de Maple Grove. Mis hermanos estarÃan encantados de conocer este lugar. La gente que posee grandes terrenos siempre coincide en sus gustos y lo hace todo de una manera semejante.
Emma dudaba de la verdad de esta opinión. Estaba plenamente convencida de que la gente que posee grandes terrenos se preocupan muy poco de los grandes terrenos de los demás; pero no valÃa la pena combatir un error tan grosero como aquél, y por lo tanto se limitó a contestar:
—Cuando conozca usted mejor la comarca me temo que pensará que ha dado demasiada importancia a Hartfield. Surry está lleno de belleza.
—¡Oh! SÃ, sÃ, ya lo sé. Es el jardÃn de Inglaterra. Surry es el jardÃn de Inglaterra.
—SÃ; pero no sé si podemos fundar nuestro orgullo en esta frase. Creo que hay muchos condados de los que se ha dicho que son el jardÃn de Inglaterra, igual que Surry.