Emma
Emma Jane había venido a Highbury sólo para tres meses; los Campbell habían ido a Irlanda para tres meses; pero ahora los Campbell habían prometido a su hija quedarse a su lado por lo menos hasta mediados del verano, y habían invitado de nuevo a Jane a que fuera a reunirse con ellos. Según la señorita Bates —todas las noticias procedían de ella— la señora Dixon le había escrito en términos muy insistentes. Si Jane se decidía a partir, se le prepararía el viaje, se enviarían criados, se movilizarían amigos… no parecía existir ningún inconveniente para realizar aquel viaje; pero a pesar de todo, ella había declinado el ofrecimiento.
«Debe de tener algún motivo más poderoso de lo que parece para rechazar esta invitación —fue la conclusión de Emma—. Debe de estar cumpliendo como una especie de penitencia, tal vez impuesta por los Campbell, tal vez por ella misma. Quizá tenga mucho miedo, o deba obrar con gran precaución o esté coaccionada por alguien. El caso es que no quiere estar con los Dixon. Alguien lo exige así. Pero, entonces, ¿por qué consiente en estar con los Elton? Ése ya es un enigma completamente distinto».
Cuando expresó su asombro sobre esta cuestión ante algunas de las pocas personas que conocían su parecer acerca de la señora Elton, la señora Weston se aventuró a hacer esta defensa de Jane: