Emma
Emma Tardó el tiempo más que suficiente para haber hecho una comida considerable, y regresó mucho mejor… ya sin acaloramiento… y con buenos modales, como era costumbre en él… capaz de acercar una silla a donde ellos se encontraban e interesarse por lo que estaban haciendo; y lamentarse de un modo más razonable que fuera tan tarde. No estaba de muy buen humor, pero parecÃa hacer esfuerzos por estarlo; y por fin consiguió hablar de naderÃas de un modo muy agradable. Estaban contemplando unas vistas de Suiza.
—Tan pronto como mi tÃa se reponga me iré al extranjero —dijo—. No me quedaré tranquilo hasta haber visto algunos de estos lugares. Un dÃa u otro ya verán mis dibujos… o podrán leer la historia de mis viajes, o mi poema. Haré algo y se hablará de mÃ.
—Es muy posible… pero no por sus dibujos de Suiza. Usted nunca irá a Suiza. Sus tÃos nunca le dejarán salir de Inglaterra.