Emma
Emma Al principio Emma se aburría muchísimo. Jamás había visto a Frank Churchill tan callado y tan torpe. No decía nada digno de oírse… miraba sin ver… se admiraba sin ningún motivo… la oía sin saber lo que le decía. Y cuando él estaba tan apagado no era de extrañar que Harriet lo estuviese aún más, y en conjunto los dos resultaban insufribles.