Emma

Emma

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El mal tiempo afectaba al señor Woodhouse; y el único modo de que se sintiera pasablemente a gusto fue recibir constantes atenciones por parte de su hija, que a Emma le costaron doble esfuerzo del que hasta entonces había necesitado en aquellos casos. Aquella tarde le recordaba la primera vez en que padre e hija quedaron solos, la tarde del día en que se casó la señora Weston; pero poco después del té, el señor Knightley había ido a visitarles disipando así hasta la última sombra de tristeza. Pero, ¡ay!, aquellas gratas demostraciones de la atracción que ejercía Hartfield, como lo probaba aquel tipo de visitas, no tardarían mucho en tener un fin. Las perspectivas de tedio que entonces Emma había previsto para el invierno siguiente habían resultado erróneas; ningún amigo les había abandonado, no habían perdido ninguna distracción… Pero ahora temía que no iba a ser tan afortunada como entonces en el resultado de sus sombrías predicciones… El porvenir que se abría ante ella era tan amenazador que no podía ser totalmente conjurado… que ni siquiera en parte parecía poder llegar a ser más halagüeño. Si todo lo que podía ocurrir en el círculo de sus amistades ocurría, Hartfield debía quedar relativamente abandonado; y ella tendría que alentar a su padre con los ánimos que le quedaran de su desaparecida felicidad.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker