Emma
Emma Y cuando la señora Bates dijo algo que distrajo la atención de Emma, añadió en un susurro:
—No, no, no diremos nada de la ayuda que hayan podido prestar a Perry; no diremos nada de cierto médico muy joven de Windsor… ¡Oh, no! Perry se llevará toda la fama.
Y al cabo de unos momentos volvió a empezar:
—Me parece, señorita Woodhouse, que no habÃa tenido el placer de volverla a ver desde la excursión a Box Hill. ¡Qué excursión más agradable! A pesar de todo en mi opinión faltaba algo. ParecÃa como si… como si hubiera alguien un poco malhumorado… Al menos eso fue lo que me pareció, pero pude muy bien equivocarme… Sin embargo, yo creo que salió lo suficientemente bien como para tentarnos a repetir la salida. ¿Qué les parece si volvemos a reunirnos los mismos y hacemos otra excursión a Box Hill, mientras dure el buen tiempo? Tienen que venir los mismos, ¿eh? Exactamente los mismos… sin ninguna excepción.
Al poco rato llegó la señorita Bates, y Emma no pudo por menos de sonreÃr al ver la perplejidad con que respondió a su saludo, incertidumbre debida, según supuso, a que dudaba de lo que podÃa decir y estaba impaciente por decirlo todo.