Juicio y sentimiento
Juicio y sentimiento —No he oído decir nada malo de ella; en realidad apenas la he oído nombrar, excepto lo que dijo la señora Taylor esta mañana que un día le había insinuado la señorita Walker, esto es, que creía que el señor y la señora Ellison no lamentarían ver a la señorita Grey casada, pues ella y la señora Ellison nunca han podido ponerse de acuerdo.
—Y ¿quiénes son los Ellison?
—Sus tutores, querida. Pero ahora ella es mayor de edad y puede elegir por sí misma, ¡y menuda elección ha hecho…! —haciendo una pausa, continuó—: Y ahora supongo que su pobre hermana ha subido a sus habitaciones a llorar a solas. ¿Nada se puede hacer para consolarla? Pobrecita, me parece una crueldad dejarla sola. En fin, dentro de poco vendrán unos pocos amigos, y eso la distraerá un poco. ¿A qué jugaremos? Ya sé que detesta el whist; pero ¿no hay ningún juego, que no sea por parejas, que le interese?
—Querida señora, tanta amabilidad es completamente innecesaria. Seguramente, Marianne no volverá a salir de su habitación esta noche. Si puedo, la convenceré para que se acueste temprano, porque sé que lo que necesita es descansar.