Juicio y sentimiento
Juicio y sentimiento —Me he encontrado a la señora Jennings en Bond Street —dijo el coronel, después de las salutaciones—, y me ha animado a venir, lo cual no le costó mucho, pues pensé que probablemente iba a encontrarla a usted sola, y yo no tenÃa otro deseo. Mi propósito… mi intención… mi única intención al desear una cosa asÃ… espero… creo que es servirle de algún consuelo… No, no debo decir consuelo… no consuelo pasajero… sino una verdad duradera, una verdad que su hermana habrá de grabar en su entendimiento. En atención a ella, a usted misma, a su madre… me permitirá usted relatarle ciertas circunstancias que sólo un interés muy sincero… sólo un firme deseo de serles útil… creo que me autoriza a hacerlo… Aunque tantas horas he pasado intentando convencerme de que obro bien al obrar asà que es posible que al fin me haya equivocado… —se interrumpió.
—Le entiendo —dijo Elinor—. Tiene usted algo que decirme acerca del señor Willoughby que sacará a la luz nuevos aspectos de su carácter. No concibo mayor prueba de amistad hacia Marianne que el relato de una circunstancia asÃ. Cualquier noticia que contribuya a este propósito merecerá mi gratitud en el acto, y sin duda con el tiempo le valdrá también la suya. DÃgame, por favor, le escucho.