Juicio y sentimiento
Juicio y sentimiento —¡He aquà —dijo el coronel Brandon, tras una pausa— la infausta coincidencia en el sino de una madre y una hija! ¡Y con qué torpeza he empañado yo su confianza!
—¿Está ella todavÃa en la ciudad?
—No; cuando la encontré estaba próxima a dar a luz, y en cuanto se restableció, la llevé a ella y a su criatura al campo; y allà sigue.
Recordando, poco después, que probablemente estarÃa privando a Marianne de la compañÃa de su hermana, el coronel puso fin a la visita; recibió de Elinor un nuevo tributo de gratitud, y la dejó llena de compasión y aprecio por él.