Juicio y sentimiento
Juicio y sentimiento Lady Middleton expresaba su parecer una o dos veces al dÃa —dos, si se acordaba muy a menudo— diciendo: «¡Ha sido un duro golpe!», y, por medio de este desahogo continuo pero lleno de consideración, no sólo fue capaz, los primeros dÃas, de visitar sin inmutarse a las señoritas Dashwood, sino que, en poco tiempo, pudo hacerlo sin recordar una palabra del asunto; y habiendo defendido asà la dignidad de su propio sexo, y expresado su severa reprobación de las equivocaciones del otro, se sintió libre para velar por el interés de sus propias reuniones, y decidió en consecuencia (si bien muy a pesar de sir John) que, dado que la señora Willoughby iba a ser una mujer tan rica como elegante, irÃa, una vez casada, a dejar una tarjeta en su casa.