Juicio y sentimiento
Juicio y sentimiento —¡Esperar a que él consiga un beneficio! Oh, ya se sabe en qué acabará todo esto… Esperarán un año, verán que no sacan nada bueno de la espera, y se instalarán en una parroquia de cincuenta libras, con los intereses de las dos mil de él, y lo poco que puedan darle a ella el señor Steele y el señor Pratt… y luego ¡tendrán un hijo todos los años! ¡Que Dios les ayude! ¡Qué pobres serán! Tengo que pensar qué puedo darles yo para el acondicionamiento de la casa. ¡Dos criadas y dos hombres… lo que dije el otro dÃa…! No, no, tendrán que conformarse con una muchacha fuerte que haga todos los trabajos. Ahora la hermana de Betty ya no les sirve de nada.
A la mañana siguiente el correo de dos peniques llevó a Elinor una carta de la propia Lucy. DecÃa lo siguiente:
Bartlett’s Buildings, marzo