Juicio y sentimiento
Juicio y sentimiento —¿Querrá usted decirle a su hermana, cuando mejore, lo que le he dicho a usted? Permita que también en su consideración entre un poco de luz. Me dice que ella ya me ha perdonado. PermÃtame pensar que un conocimiento más profundo de mi corazón, de mis actuales sentimientos, creará en ella una misericordia más espontánea, más natural, más dulce, menos solemne. Cuéntele mi desolación, mi arrepentimiento. DÃgale que mi corazón nunca dejó de serle fiel, y, si quiere, que en estos momentos me es más querida que nunca.
—Le diré todo cuanto haga falta para lo que puede llamarse, relativamente, su justificación. Pero no me ha explicado la razón concreta de su presencia aquÃ, ni cómo supo que estaba enferma.