Juicio y sentimiento
Juicio y sentimiento —Pero, a juzgar por el semblante del coronel, no parece que hayas conseguido que se muestre tan optimista como tú.
—No. Él cree que el amor de Marianne está demasiado enraizado, y que no cambiará hasta que pase mucho tiempo, y que, aun suponiendo que su corazón vuelva a ser libre, es demasiado esperar que, con semejante diferencia de edad y carácter, pueda alguna vez conseguir su amor. Pero en eso, sin embargo, está completamente equivocado. En la gran diferencia de edades sólo cabe ver una ventaja, que imprimirá en ella el carácter y los principios del coronel; y su natural, estoy segura, es el más indicado para hacer feliz a tu hermana. Y también su presencia fÃsica, sus modales… todo obra en su favor. La parcialidad no me ciega: sé que no es tan guapo como Willoughby; pero al mismo tiempo hay en su semblante algo mucho más agradable. Recuerda que siempre hubo algo, cierta expresión en los ojos de Willoughby que no me gustaba.
Elinor no lo recordaba; pero su madre, sin esperar su asentimiento, prosiguió: