Juicio y sentimiento
Juicio y sentimiento La señora Dashwood y sus hijas fueron recibidas en la puerta por sir John, que les dio la bienvenida a Barton Park con sinceridad nada afectada; y mientras las acompañaba al salón, confesó otra vez a las jovencitas, con la misma preocupación que la noche anterior, su incapacidad para encontrar algunos jóvenes elegantes que presentarles. Sólo iban a conocer, les dijo, a otro caballero además de a sí mismo: un amigo suyo que estaba residiendo en la finca, pero que ni era muy joven ni muy alegre. Esperaba que disculpasen las pequeñas proporciones de la reunión, y podía asegurarles que eso nunca más volvería a suceder. Había visitado a algunas familias aquella mañana con la esperanza de incrementar la concurrencia, pero aquella noche había luna llena y todos tenían muchos compromisos.[1] Por fortuna, la madre de lady Middleton había llegado a Barton a última hora, y, dado que era una mujer muy animada y simpática, confiaba en que a las señoritas no les parecería todo lo aburrida que cabía imaginar. Las señoritas, tanto como su madre, se daban por enteramente satisfechas con tener a dos completos desconocidos en el grupo, y no pedían más.