Juicio y sentimiento
Juicio y sentimiento De un matrimonio anterior, el señor Henry Dashwood tenía un hijo; de su actual esposa, tres hijas. El hijo, un joven serio y formal, tenía el porvenir ampliamente asegurado gracias a la fortuna de su madre, que había sido ingente, y cuya mitad se le había hecho efectiva al cumplir la mayoría de edad. Del mismo modo, su propio matrimonio, contraído poco después, incrementó su caudal. No era, pues, en verdad, tan importante para él la sucesión a la heredad de Norland como lo era para sus hermanas; pues la fortuna de éstas, independientemente de lo que pudiera tocarles en el caso de que su padre heredara estas tierras, no podía sino ser pequeña. Su madre no tenía nada, y su padre sólo disponía de siete mil libras; pues la otra mitad de la herencia de su primera mujer estaba también destinada a su hijo, y él únicamente podía beneficiarse de ella en vida.
