Juicio y sentimiento
Juicio y sentimiento 
Las Dashwood se hallaban ya instaladas en Barton con aceptable comodidad. La casa y el jardín, con todos los objetos que los rodeaban, se les habían hecho ya familiares, y las ocupaciones comunes que habían dado a Norland la mitad de sus encantos, fueron reemprendidas con mucho mayor placer de lo que Norland, desde la pérdida de su padre, había podido permitir. Sir John Middleton, que fue a verlas todos los días durante la primera quincena, y que no tenía el hábito de ver en su casa demasiado trajín, no podía disimular su asombro al encontrarlas siempre atareadas.
