Juicio y sentimiento
Juicio y sentimiento —Señorita Dashwood —intervino Willoughby—, ahora me está usted tratando de la forma menos amable. Está intentando desarmarme con la razón y convencerme contra mi voluntad. Pero no me dejaré. Seré tan testarudo como artera pueda ser usted. Tengo tres razones irrebatibles para que me desagrade el coronel Brandon: me ha amenazado con lluvia cuando yo querÃa buen tiempo, ha puesto pegas a la suspensión de mi calesa y no puedo convencerle de que me compre la yegua parda. En todo caso, si puede serle de algún consuelo que le diga que creo que en otros aspectos su forma de ser es intachable, estoy dispuesto a admitirlo. Y en pago a este reconocimiento, que no puedo dar sin cierto resquemor, no puede usted negarme el privilegio de que siga desagradándome lo mismo que antes.