La Abadía de Northanger
La Abadía de Northanger Los acontecimientos de aquella mañana habían despertado en Catherine toda clase de sentimientos: incertidumbre, seguridad y desilusión; pero ahora se hallaba firmemente asentada en una dicha completa y en un estado anímico de verdadero arrebato. Con Henry en el corazón y la palabra Northanger en los labios, volvió corriendo a casa para escribir la carta.