La Abadía de Northanger

La Abadía de Northanger

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

XXX

Pese a que Catherine no era de natural sedentario ni había sido nunca muy hacendosa por lo general, cualesquiera que hubiesen sido hasta entonces sus defectos de este orden, su madre no pudo menos de percibir que se habían agudizado mucho últimamente. No sabía estarse sentada ni podía dedicarse a ninguna actividad durante más de diez minutos seguidos; se paseaba de un lado a otro del jardín y del huerto como si nada excepto el propio movimiento fuera voluntario, y parecía que prefiriese dar vueltas a la casa antes que quedarse quieta, aunque fuera poco tiempo, en el salón. Su estado de abatimiento constituía todavía una alteración mayor; pues si en sus paseos y ocios no era más que una caricatura de sí misma, su silencio y tristeza eran exactamente lo contrario de lo que antes había sido su carácter.

Durante dos días, la señora Morland dejó pasar esto sin hacer la más mínima insinuación, pero al ver que la tercera noche de descanso no había restablecido su buen humor, no la había incitado a una actividad provechosa ni le había producido una inclinación más fuerte por las labores de aguja, no pudo contenerse más y le hizo un suave reproche:



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker