Lady Susan
Lady Susan Poco después ha salido de la estancia. Confío, sin embargo, mi querida madre, que no tengamos motivos para temer alteración alguna de sus planes; las cosas han llegado demasiado lejos. Tienen que haber discutido también sobre Frederica. Su tranquilidad me deja perpleja. ¡Qué placer os producirá volver a verle, saber que todavía merece vuestra estima, que todavía es capaz de haceros feliz!
Espero que cuando vuelva a escribiros pueda deciros que sir James se ha marchado, que lady Susan ha sido derrotada y que Frederica está tranquila. Tenemos mucho que hacer, pero lo haremos. Soy toda impaciencia por saber cómo se ha efectuado este asombroso cambio. Termino tal como he empezado, con mis más calurosas felicitaciones.
Siempre vuestra,
Catherine Vernon