Los Watson
Los Watson —Imagino que el doctor habrá tenido un ataque de asma, y que por eso ella ha tenido que salir corriendo. Los Shaw están de su parte, o al menos eso creo, pero ella no me cuenta nada. Presume de no confiar en los demás. Dice, y no le falta razón, que «demasiados cocineros estropean el caldo».
—Lamento su preocupación —dijo Emma—, pero no me gustan sus planes ni sus opiniones. La temo, pues ha de tener un carácter demasiado descarado y masculino. Estar tan obsesionada por casarse y perseguir a un hombre con el único objetivo de lograr una buena posición es algo que me choca. No alcanzo a comprenderlo. Ser pobre es una desgracia, pero para una mujer con educación y sensibilidad no deberÃa ser la peor. PreferirÃa ser maestra de escuela (y no se me ocurre nada peor) a casarme con un hombre que no me gusta.
—Pues yo preferirÃa cualquier cosa antes que ser maestra de escuela —replicó su hermana—. He trabajado en una y sé la vida que te espera en ellas. Tú no. Casarme con un hombre desagradable me gustarÃa tan poco como a ti, pero no creo que haya tantos. Creo que podrÃa gustarme cualquiera que tuviera buen carácter y una buena renta. Pero supongo que nuestra tÃa te educó para ser más refinada.