Mansfield Park

Mansfield Park

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Edmund pareció alegrarse, lo que debió de ser un consuelo para Fanny; y a la mañana siguiente tuvo lugar el paseo hasta el ejido de Mansfield; la expedición incluyó a todos los jóvenes salvo a Fanny, y disfrutaron mucho en el momento, y el doble después, por la tarde, comentando las incidencias. El éxito de un plan de este género da pie a otro por lo general; y el haber estado en el ejido de Mansfield despertó en todo el mundo las ganas de ir a algún otro sitio al día siguiente. Había muchos panoramas que mostrar, y aunque hacía calor, había caminos umbríos en la dirección que escogieran. Un grupo de jóvenes dispone siempre de un camino umbrío. Así pasaron cuatro mañanas seguidas, mostrando a los Crawford el paisaje y haciendo los honores a los lugares más pintorescos. Todo se conjugaba: todo era alegría y buen humor, y el calor sólo proporcionaba molestia suficiente para hablar de él con placer… Hasta el cuarto día, en que se enturbió la felicidad de uno de ellos. Este uno fue la señorita Maria Bertram. Edmund y Julia fueron invitados a cenar en la casa parroquial, y ella quedó excluida. Fue cosa pensada y hecha por la señora Grant, de completo buen humor; porque ese día se esperaba más o menos al señor Rushworth en Mansfield Park; sin embargo, la señorita Bertram lo tomó como una grave ofensa; y fue una dura prueba para su buena educación ocultar su disgusto y su enojo, hasta que llegó a casa. Y como el señor Rushworth no apareció, le aumentó el agravio, dado que no tuvo siquiera el desahogo de mostrar su poder sobre él; sólo pudo ser hosca con su madre, su tía y su prima, y proyectar el máximo malhumor sobre la cena y el postre de éstas.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker