Mansfield Park

Mansfield Park

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El miércoles amaneció muy bueno, y después de desayunar llegó el birlocho, conducido por el señor Crawford, con sus hermanas. Y como todo el mundo estaba preparado, no hubo sino que desembarcar a la señora Grant, y ocupar los demás sus asientos. El mejor de todos, el que todos envidiaban, el puesto de honor, estaba libre. ¿Quién era la afortunada que lo ocuparía? Mientras las señoritas Bertram meditaban la mejor manera de tomar posesión de él, aparentando hacer un favor a los demás, la señora Grant zanjó la cuestión diciendo, al tiempo que bajaba del coche:

—Como son cinco, será mejor que uno se siente con Henry; y como decía usted hace poco que le encantaría aprender a conducir, Julia, creo que sería una buena oportunidad para recibir la primera lección.

¡Afortunada Julia! ¡Desventurada Maria! La primera ocupó al punto el asiento del pescante, y la segunda se sentó dentro, sumida en la melancolía y la mortificación; y el coche arrancó en medio de los buenos deseos de las dos damas que se quedaban, y de los ladridos de la perrita en brazos de su dueña.




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker