Mansfield Park
Mansfield Park Tras una breve pausa, no obstante, prosiguió el tema, que fue debatido con sostenida vehemencia; y con la discusión aumentó la inclinación de cada uno, y cada uno conoció la inclinación de los demás. Y aunque no llegaron a nada, sino a que Tom Bertram prefería una comedia y sus hermanas y Henry Crawford una tragedia, y a que nada podía haber más fácil en el mundo que encontrar una obra que complaciera a todos, la resolución de representar una cosa u otra pareció tan decidida que Edmund se sintió bastante desasosegado. Decidió impedirlo si le era posible, si bien su madre, que había estado escuchando igualmente la conversación en la mesa, no había puesto el menor reparo.
Esa misma noche tuvo ocasión de probar sus fuerzas. Maria, Julia, Henry Crawford y el señor Yates estaban en la habitación del billar. Tom les dejó y se dirigió al salón, donde Edmund estaba de pie, pensativo, junto a la chimenea, y lady Bertram en el sofá, un poco apartada, con Fanny cerca de ella arreglándole la labor. Y empezó al entrar: