Mansfield Park
Mansfield Park —Iré cuando haya desayunado —dijo—, y estoy seguro de que les daré una alegrÃa. Y ahora, querida Fanny, no te interrumpo más. Quieres ponerte a leer. Pero no podÃa estar tranquilo hasta que hablase contigo, y llegara a una decisión. Dormido o despierto, mi cerebro no ha parado de darle vueltas al asunto en toda la noche. No es una buena solución, pero estoy seguro de que será menos mala de lo que podrÃa ser. Si Tom está levantado, iré a verle y se lo anunciaré; y cuando nos veamos en el desayuno, estaremos todos contentÃsimos ante la perspectiva de hacer el loco juntos de manera tan unánime. Entretanto, tú harás un viaje a China, supongo. ¿Cómo vas con lord Macartney[7]? —abriendo un libro que habÃa sobre la mesa, y luego cogiendo algunos otros—. Y aquà están los Cuentos de Crabbe, y el Idler[8], que te solazarán si te cansas del libro gordo. Admiro mucho tu pequeña biblioteca; y en cuanto me haya ido, echarás de tu cabeza toda esta estupidez del teatro y te acomodarás delante de tu mesa. Pero no estés aquà mucho tiempo, no te vayas a resfriar.