Mansfield Park
Mansfield Park Fanny pensaba que disfrutaba inocentemente de la obra más que todos ellos; Henry Crawford interpretaba bien, y era un placer para ella colarse en el teatro para ver ensayar el primer acto, a pesar de los sentimientos que le despertaban las intervenciones de Maria. Le parecÃa que Maria también lo hacÃa bien… demasiado bien; y después de un ensayo o dos, Fanny empezó a ser la única oyente; y unas veces como apuntadora, y otras como espectadora, era a menudo una gran ayuda. Según podÃa juzgar, el señor Crawford era con mucho el mejor de los actores: tenÃa más confianza que Edmund, más juicio que Tom, más talento y más gusto que el señor Yates. No le caÃa simpático como persona, pero debÃa reconocer que era el mejor actor, y sobre esto no habÃa muchos que opinaran de manera diferente. El señor Yates, desde luego, tronaba contra su soserÃa y su insipidez…, hasta que un dÃa se volvió el señor Rushworth hacia ella con expresión ceñuda, y dijo:
—¿Ve algo digno y convincente en todo eso? Por mi vida que no le puedo admirar; y entre nosotros, ver a ese hombre pequeño, enteco y de pinta ordinaria dándoselas de actor, es de lo más ridÃculo en mi opinión.