Mansfield Park
Mansfield Park Fanny se puso a trabajar en silencio sin intentar defenderse; pero su tÃa Bertram, más amable, comentó en su defensa:
—No es de extrañar, hermana, que Fanny esté encantada; todo es nuevo para ella. A ti y a mà nos solÃa gustar muchÃsimo el teatro, y a mà todavÃa me gusta; y en cuanto tenga un poco más de tiempo, pienso asistir a sus ensayos también. ¿De qué trata la obra, Fanny? TodavÃa no me lo has contado.
—¡Ah, hermana! No se lo pidas ahora; porque Fanny no es de las que saben hablar y trabajar a la vez. Es Promesas de amantes.
—Creo que van a ensayar tres actos mañana por la tarde —dijo Fanny a su tÃa Bertram—; eso le dará ocasión de ver interpretar a todos los actores.
—Será mejor que esperes a que cuelguen el telón —terció la señora Norris—. Será dentro de un dÃa o dos: da muy poca impresión de teatro sin un telón (una obra de teatro tiene muy poco sentido si falta el telón), y mucho me equivocaré si no lo encuentras levantado en preciosos festones.