Mansfield Park
Mansfield Park Julia se alegró de que se hubiera ido. Había empezado a resultarle odiosa su presencia; y dado que Maria no le había conquistado, ahora estaba lo bastante fría para prescindir de toda venganza. No quería añadir el escándalo al abandono: desaparecido Henry Crawford, podía incluso compadecer a su hermana.
Con espíritu más puro se alegró Fanny al saber la noticia. La oyó en la cena, y la acogió como una bendición. Todos los demás la comentaron con pesar, y alabaron los méritos del señor Crawford con la debida gradación de sentimientos: desde la sinceridad de la consideración demasiado parcial de Edmund, a la indiferencia de su madre, que hizo un comentario totalmente rutinario. La señora Norris se puso a mirar a su alrededor y a maravillarse de que, pese a haberse enamorado de Julia, no hubiera llegado a dar ningún paso, y casi temía haber estado ella misma remisa en animarle; pero con tantos por los que preocuparse, ¿cómo iba su actividad a marchar al paso de sus deseos?