Mansfield Park
Mansfield Park Concluyó, y se fueron. Sir Thomas se sentía preocupado como debe sentirse todo padre, y hasta sufría en gran medida la inquietud que habría debido sufrir su esposa si hubiera sido aprensiva, y de la cual por fortuna se había librado. La señora Norris era toda júbilo ayudando risueña en los quehaceres del día —día que pasó en el parque para sostener el ánimo de su hermana—, y brindando a la salud del señor y la señora Rushworth con una o dos copas suplementarias: porque era ella quien había hecho posible esta unión…, ella lo había hecho todo; y nadie habría sospechado, a juzgar por lo orgullosa que se mostraba de su triunfo, que hubiera oído hablar jamás de infelicidad conyugal, o que tuviera la más ligera idea del carácter de la sobrina que había crecido bajo su mirada.
El plan de la joven pareja era trasladarse unos días después a Brighton, y alquilar allí una casa durante unas semanas. Todo lugar público era nuevo para Maria, y Brighton es casi tan animado en invierno como en verano. Cuando las diversiones dejaran de ser novedad, ya habría tiempo para ampliar el radio hasta Londres.