Mansfield Park
Mansfield Park Mantenida a distancia por todos los demás, el solo apoyo de Edmund no podía acercarla; pero salvo en eso, sus atenciones eran de lo más importantes para el cultivo de su espíritu y el despliegue de sus gustos. Sabía que Fanny era inteligente, que tenía rapidez de comprensión, así como sensatez y amor a la lectura, disposiciones que, convenientemente dirigidas, podían constituir una educación por sí sola. La señorita Lee le enseñaba francés y le hacía leer el trozo diario de Historia; pero él le aconsejaba los libros que deleitaban sus horas de ocio, fomentaba su gusto y corregía su juicio; hacía provechosas sus lecturas comentando lo que ella leía, y realzaba su atractivo con elogios ponderados. En recompensa por tales servicios, ella le quería más que a nadie en el mundo, salvo a William: repartía el corazón entre los dos.