Mansfield Park
Mansfield Park A la mañana siguiente, Henry Crawford había decidido pasar otro par de semanas en Mansfield; y después de mandar por sus caballos de caza y escribir unas líneas de explicación al almirante, se volvió hacia su hermana al tiempo que sellaba la carta y la apartaba a un lado, y dijo con una sonrisa, viendo que el campo estaba despejado:
—¿A que no sabes cómo pienso divertirme, Mary, los días que no salga de caza? Tengo demasiados años para salir más de tres veces a la semana; pero se me ha ocurrido un plan para los días intermedios, ¿a que no sabes cuál?
—Pasear y montar a caballo conmigo, seguro.
—No exactamente; aunque me alegrará hacer las dos cosas. Pero eso será un ejercicio sólo para el cuerpo; y quiero ejercitar también el alma. Además, eso sería todo esparcimiento y satisfacción, sin el saludable componente del esfuerzo; y no me gusta alimentarme de ociosidad. No, el plan que tengo es hacer que Fanny se enamore de mí.
—¿Fanny Price? ¡Qué estupidez! No. Deberías darte por satisfecho con sus dos primas.
