Mansfield Park
Mansfield Park —¡Bah! ¡Bah! Eso es porque anoche no habÃa mujeres altas con las que compararla, y porque llevaba un vestido nuevo, y nunca la habÃas visto bien vestida. Está igual que en octubre, créeme. La verdad es que era la única joven en la que podÃas fijarte, y tú tienes que fijarte siempre en alguna. A mà siempre me ha parecido bonita; no llamativa, sino «lo suficiente», como se suele decir; una especie de belleza que llega a gustar. Sus ojos deberÃan ser más oscuros; aunque su sonrisa es encantadora. En cuanto a su maravillosa transformación, estoy segura de que todo se reduce a un vestido con más estilo, y al hecho de que no tuvieras a ninguna otra delante; asà que si te pones a flirtear con ella, nunca me convencerás de que es un tributo a su belleza, ni de que se debe a otra cosa que a tu extravagancia y ociosidad.
Ante esta acusación, su hermano se limitó a esbozar una sonrisa; y dijo poco después: