Mansfield Park
Mansfield Park Al ver a su tÃo más cerca de lo que habÃa imaginado, se calló; y uno y otro consideraron necesario cambiar de conversación.
—¿Te gusta bailar, Fanny?
—SÃ, mucho… Aunque me canso enseguida.
—Me gustarÃa ir a un baile contigo, y verte bailar. ¿Nunca tenéis baile en Northampton? Me encantarÃa ver cómo bailas; y bailar contigo, si me dejases, porque nadie sabrÃa aquà quién soy, y me encantarÃa ser tu pareja una vez más. SolÃamos bailar a menudo, ¿te acuerdas?, cuando pasaba un organillo por la calle. Soy bastante buen bailarÃn, a mi manera; aunque seguramente tú serás mejor. —Y volviéndose hacia su tÃo, que ahora estaba junto a ellos—: ¿Baila bien Fanny, señor?
Fanny, asustada ante tan inopinada pregunta, no supo adónde mirar, ni cómo prepararse para la respuesta: alguna grave censura, o una frÃa respuesta, podÃa afligir a su hermano, y hundirla a ella. Pero sir Thomas se limitó a decir:
—Siento no poder contestar a tu pregunta. Nunca he visto a Fanny bailar desde que era niña; pero espero que coincidamos los dos en que se defenderá como una verdadera dama cuando la veamos, cosa que quizá ocurra antes de que pase mucho tiempo.