Mansfield Park
Mansfield Park —Yo he tenido el placer de ver bailar a su hermana, señor Price —dijo Henry Crawford, inclinándose hacia adelante—; y me comprometo a responder, a su entera satisfacción, a cuantas preguntas desee hacerme al respecto. Pero creo —al observar el apuro de Fanny— que será mejor en otra ocasión. Hay presente una persona a la que no le gusta que se hable de la señorita Price.
Era verdad que habÃa visto bailar una vez a Fanny; y era igualmente cierto que estaba dispuesto a jurar ahora que tenÃa una elegancia silenciosa y sosegada y un ritmo admirable al deslizarse; pero en realidad no lograba recordar cuál habÃa sido el baile, por mucho que se esforzaba; y dio por sentado que ella habÃa estado presente, aunque no la recordaba en absoluto.
Pasó, sin embargo, por un admirador de su manera de bailar; y sir Thomas, lejos de mostrar desagrado, prolongó la conversación sobre el baile en general, y se extendió tan bien describiendo los que se daban en Antigua, y escuchando lo que su sobrino contaba sobre los diferentes modos de bailar que habÃa tenido ocasión de presenciar, que no se enteró del anuncio de que habÃa llegado su coche, y lo primero que le hizo darse cuenta fue la agitación de la señora Norris.