Mansfield Park
Mansfield Park Llegó el jueves destinado al gozo y la esperanza, y empezó para Fanny con mejores auspicios de los que a menudo ofrecÃan esos dÃas obstinados e inmanejables; porque poco después del desayuno llegó una nota amabilÃsima del señor Crawford para William, informándole de que, como a la mañana siguiente tenÃa que ir a Londres por unos dÃas, no podÃa por menos de intentar procurarse un compañero; asà que esperaba, si William se decidÃa a marcharse de Mansfield medio dÃa antes de lo que habÃa pensado, que aceptase una plaza en su coche. El señor Crawford tenÃa intención de estar en la ciudad a la hora de cenar habitual de su tÃo, por lo que invitaba a William a cenar con él en casa del almirante. El ofrecimiento agradó a William: le encantó la idea de ir en coche de cuatro caballos y en compañÃa de un amigo tan jovial y simpático; y el parecido a viajar en coche expreso sugerÃa a su imaginación que iba a ser un viaje alegre y digno. Y Fanny, por diferente motivo, se sintió sumamente complacida: porque el plan original era que William se fuera en el correo de Northampton a la noche siguiente, lo que no le habrÃa permitido una hora de descanso antes de coger la diligencia de Portsmouth; y aunque este ofrecimiento del señor Crawford le robarÃa muchas horas de estar con su hermano, se sentÃa demasiado contenta de que se ahorrase a William el cansancio de ese viaje para pensar en otra cosa. Sir Thomas lo aprobó por otra razón. La presentación de su sobrino al almirante Crawford podÃa ser de utilidad. CreÃa que el almirante tenÃa influencia. En general, fue una nota portadora de alegrÃa. Animó a Fanny durante media mañana, además de traerle la satisfacción adicional de que su autor iba a marcharse.