Mansfield Park
Mansfield Park —Lady Bertram, no me quejo. Sé que no podré vivir como hasta ahora, pero tendré que restringir lo que pueda, y aprender a administrarme mejor. He sido un ama de casa bastante liberal, pero ahora no me va a dar vergüenza practicar el ahorro. Mi situación ha alterado mucho mis ingresos. Hay muchas cosas que provenÃan del pobre señor Norris como pastor de la parroquia que no espero recibir. Es imposible saber cuánto consumÃa nuestra cocina a causa de la gente extraña que pasaba por ella. En la Casa Blanca se vigilarán más las cosas. Debo vivir conforme a mis ingresos, o me hundiré en la miseria; y reconozco que me producirÃa gran satisfacción poder hacer algo más… tener un poco ahorrado al final del año.
—Supongo que podrás. Siempre has podido, ¿no?
—Mi propósito, lady Bertram, es servir a los que vienen detrás de mÃ. Es por el bien de tus hijos por lo que quisiera ser más rica. No tengo a nadie más de quien ocuparme; pero me alegrarÃa pensar que puedo dejarles alguna pequeñez que les merezca la pena.
—Eres muy buena; pero no debes preocuparte por ellos. Ten la seguridad de que se les proveerá bien. Sir Thomas se ocupará de eso.
—Bueno, tú sabes que los medios de sir Thomas se van a reducir bastante si su propiedad de Antigua empieza a dar tan poco rendimiento.