Mansfield Park
Mansfield Park Pero William era teniente. Ése era un hecho indudable y sin sombra alguna. TendrÃa eso siempre presente y olvidarÃa lo demás. Desde luego, el señor Crawlord no se dirigirÃa a ella nunca más en esos términos: debió de ver lo mal que le habÃa sentado; y entonces, ¡con cuánto agradecimiento le estimarÃa por su amistad con William!
Sólo salió de la habitación del este para acercarse al remate de la escalinata, y únicamente para comprobar si el señor Crawford habÃa abandonado la casa; pero cuando estuvo segura de que se habÃa ido, bajó ansiosa por ver a su tÃo y tener la dicha de su alegrÃa, tanto como de la suya propia, y disfrutar de su información o sus conjeturas sobre cuál serÃa ahora el destino de William. Sir Thomas se mostró todo lo contento que ella podÃa desear, y muy amable y comunicativo; y tuvo con él una conversación tan grata sobre William que la hizo sentirse como si nada ofensivo le hubiera ocurrido, hasta que, hacia el final, supo que el señor Crawford habÃa prometido volver ese mismo dÃa para cenar con ellos. La noticia fue de lo más desagradable; porque aunque él podÃa pensar que no habÃa ocurrido nada, para ella iba a ser muy violento volverle a ver tan pronto.